En pocas palabras
- El concurso de acreedores es el procedimiento judicial que permite a un autónomo o empresa insolvente ordenar sus deudas bajo supervisión judicial.
- Se regula en el Texto Refundido de la Ley Concursal (TRLC), con un procedimiento especial para microempresas desde la reforma de 2022.
- El empresario debe solicitarlo en el plazo de 2 meses desde que conoce o debe conocer su insolvencia.
- No siempre implica cerrar el negocio: en algunos casos permite la continuidad mediante un plan de pagos o de continuación.
El concurso de acreedores no es el final del negocio: bien planteado, puede ser una herramienta legal para ordenar deudas, proteger los ingresos mínimos y, en algunos casos, empezar de nuevo.
En esta guía, el equipo de Delaguía & Luzón explica cómo funciona el concurso de acreedores para autónomos y pymes, cuándo hay que solicitarlo, el procedimiento especial para microempresas y su relación con la segunda oportunidad.
Frente a la tramitación en serie de las grandes plataformas, ofrecemos el análisis cercano y personalizado de un despacho valenciano con más de 65 años de experiencia en derecho mercantil y concursal.
Qué es un concurso de acreedores
Un concurso de acreedores es el procedimiento judicial, regulado por el Texto Refundido de la Ley Concursal, mediante el cual un deudor en situación de insolvencia (autónomo, profesional o empresa) organiza el pago de sus deudas o la liquidación ordenada de su patrimonio bajo supervisión judicial.
Su finalidad es dar una salida ordenada a quien no puede atender regularmente sus obligaciones, protegiendo tanto al deudor como al conjunto de acreedores.
El concurso procede cuando existe insolvencia actual o inminente y, en el caso del empresario, la ley también contempla la probabilidad de insolvencia, lo que permite anticiparse antes de que la situación sea irreversible.
Cuándo se debe solicitar el concurso de acreedores
El deudor empresario debe solicitar el concurso dentro de los dos meses siguientes a la fecha en que conozca o deba conocer su estado de insolvencia.
Cumplir este plazo es importante: una demora injustificada puede derivar en que el concurso se califique como culpable, con consecuencias para el deudor.
Consejo: no espere a agotar todos los recursos antes de pedir asesoramiento. Anticiparse al concurso de acreedores, cuando aún hay probabilidad o insolvencia inminente, amplía las opciones de conservar la actividad y reduce el riesgo de calificación culpable.
El procedimiento especial para microempresas
La reforma concursal de 2022 modernizó el sistema, consolidó un procedimiento más ágil para personas físicas, autónomos y microempresas, e introdujo un cauce específico para deudores con una estructura muy reducida. Se considera microempresa, de forma orientativa, la que en el ejercicio anterior cumpla estos umbrales:
| Criterio | Umbral orientativo |
|---|---|
| Trabajadores | Menos de 10 |
| Facturación anual | Inferior a 700.000 € |
| Pasivo | Inferior a 350.000 € |
Este procedimiento especial permite hablar de un concurso de acreedores más rápido y adaptado a los negocios pequeños, con dos posibles vías: un procedimiento de continuación (para alcanzar una solución acordada y mantener la actividad) o un procedimiento de liquidación (para poner fin al proyecto de forma ordenada).
En la práctica, la duración real depende mucho del juzgado y del volumen de activos y acreedores.
El concurso de acreedores para autónomos
El autónomo suele llegar al concurso de acreedores tras una combinación de factores: caída de la facturación, impagos de clientes, cuotas e impuestos acumulados, avales personales y la mezcla de deuda profesional con deuda familiar.
Es una situación más frecuente de lo que parece y que conviene abordar a tiempo.
Un punto importante: el concurso no siempre implica cerrar el negocio de inmediato.
En algunos casos se intenta conservar la actividad mediante un plan de continuación o una reorganización ordenada.
Si quiere que valoremos su situación concreta, puede ponerse en contacto con nuestro despacho.
Concurso de acreedores y segunda oportunidad
Para personas físicas y autónomos, el concurso de acreedores es la puerta de entrada a la ley de segunda oportunidad, que permite cancelar las deudas que no se pueden pagar.
La exoneración del pasivo insatisfecho puede tramitarse con plan de pagos o con liquidación, según el caso, y exige buena fe y la ausencia de determinadas condenas o sanciones previas relevantes.
En cuanto a la deuda pública, la doctrina del Tribunal Supremo de 2026 ha reforzado la posibilidad de exonerar recargos, intereses y sanciones del crédito público en determinados casos.
No obstante, siguen existiendo límites respecto del principal de la deuda pública, por lo que conviene no dar por hecho una cancelación total automática.
La sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 7 de noviembre de 2024 es una referencia interpretativa importante en este debate.
Qué pasa con mis ingresos durante el concurso
Los ingresos del deudor están protegidos por la ley.
El artículo 607 de la Ley de Enjuiciamiento Civil declara inembargable el salario hasta el importe del salario mínimo interprofesional (SMI), y solo permite embargar porcentajes crecientes sobre la parte que supere ese umbral.
Es decir, el procedimiento no deja al deudor sin lo mínimo para vivir.
El proceso paso a paso
| Fase | En qué consiste |
|---|---|
| 1. Análisis | Estudio de la solvencia y de la documentación del deudor. |
| 2. Solicitud | Presentación y acreditación de la situación de insolvencia. |
| 3. Tramitación | Procedimiento con intervención judicial y, en su caso, administración concursal. |
| 4. Liquidación o plan de pagos | Según la vía elegida. |
| 5. Exoneración | Solicitud de cancelación de deudas si se cumplen los requisitos legales. |
¿Su negocio no puede hacer frente a las deudas?
En Delaguía & Luzón analizamos su situación de forma personalizada, le explicamos si el concurso de acreedores es la mejor vía y le acompañamos durante todo el procedimiento. Trato directo y cercano, sin tramitación en serie.
Solicitar una consultaPreguntas frecuentes sobre el concurso de acreedores
¿Cuándo debo solicitar el concurso de acreedores?
Cuando hay insolvencia actual, inminente o probabilidad de insolvencia y no puede atender regularmente sus pagos. El empresario dispone de un plazo de dos meses desde que conoce o debe conocer su insolvencia.
¿Puedo seguir trabajando como autónomo?
Sí. En algunos casos el procedimiento permite la continuidad de la actividad o un plan de pagos, sin que el concurso implique necesariamente el cierre inmediato del negocio.
¿Se puede cancelar la deuda pública?
Parcialmente y con límites. La doctrina del Supremo de 2026 mejora el encaje de ciertos conceptos como recargos, intereses y sanciones, pero el principal de la deuda pública mantiene límites legales.
¿Qué pasa con mis ingresos?
Se aplica la protección del salario mínimo como inembargable y los tramos crecientes del artículo 607 de la Ley de Enjuiciamiento Civil sobre la parte que supere ese umbral.
¿Cuánto tarda un concurso de acreedores?
Depende mucho del caso, del juzgado y de si hay liquidación o plan de continuación. El procedimiento especial para microempresas busca ser más ágil, pero la duración real varía según el volumen de activos y acreedores.


